Iglesia de San Agustí­n


Dirección

Estado 180

Teléfono

+56 2 26380978

 

Reseña

Esta iglesia fue levantada por la orden de Los Agustinos, una de las últimas congregaciones importantes que llegó a Chile a fines del siglo XVI.

En su interior aún se conserva la imagen del Señor de la Agonía, también conocido como Cristo de Mayo, la única escultura que no resultó dañada con el terremoto de 1647, hecho que en la época fue considerado un verdadero milagro, ya que la corona de espinas bajó hasta el cuello de Cristo, quedando la figura intacta.

Esa imagen llamó poderosamente la atención de Catalina de Los Ríos y Lisperger, conocida como La Quintrala y acusada de varias muertes y abusos. Ella solicitó ser enterrada en esa iglesia y a cambio realizó importantes donaciones de dinero, que ayudaron a su reconstrucción.

El templo actual fue construido después del gran terremoto de 1647 y restaurado nuevamente después del sismo ocurrido en 1730.

La Iglesia de San Agustín fue declarada Monumento Nacional en 1981.

Historia

La orden de los Agustinos llegó al puerto de Valparaíso el 16 de febrero de 1595. Alonso de Riberos y Catalina de Riberos vendieron a los Agustinos los dos solares y casas que se encontraban entre las actuales calles Agustinas, San Antonio, Moneda y Estado. También les donaron la capilla que tenía la familia.

Los hermanos Agustinos tomaron posesión de los terrenos el 31 de marzo de 1595 y al día siguiente abrieron la pequeña iglesia, cuya puerta daba a la actual calle San Antonio esquina Moneda.

En diciembre de ese año, desconocidos prendieron fuego al convento y a la iglesia, quedando totalmente destruida, solo quedó el lienzo de San Agustín, lo que se consideró como un milagro.

En 1601 los Agustinos compraron a Francisco Sáez de Mena el solar donde hoy está emplazada la Iglesia de San Agustín.

Las obras del actual templo comenzaron en 1608, pero el terremoto de 1647 destruyó la construcción que estaba cerca de finalizar.

Sólo se salvó una escultura tallada en madera, El Señor de la Agonía, más conocida como el Cristo de Mayo, cuya corona de espinas bajó hasta el cuello, quedando la figura intacta.

Esta escultura se conserva hasta hoy en el ala izquierda del templo y causó tal impresión en doña Catalina de Los Ríos y Lisperger, más conocida como La Quintrala, acusada de varias muertes y abusos, que solicitó ser enterrada en esa iglesia y donó importantes sumas de dinero que permitieron reconstruirla.

Pero el terremoto de 1730 volvió a dañar el templo, lo que obligó a restaurarla.

Esta iglesia fue una de las más frecuentadas en el período colonial y hoy constituye un tradicional lugar de culto.

Arquitectura

En su interior, la iglesia presenta tres naves paralelas, separadas por gruesas columnas que sostienen arcos de medio punto. La nave principal está separada por un arco toral que conforma el presbiterio y el coro. Ese espacio es de inspiración colonial, pero en las transformaciones ejecutadas en la fachada y en las torres, se impuso lo neoclásico.

 

Estado, 180, Santiago.