Plaza de Armas


Dirección

Enmarcada entre calles Merced, Ahumada, Monjitas y Estado.

Reseña

La Plaza de Armas de Santiago es considerada el corazón de la capital de Chile, marcando el hito conocido como Kilómetro Cero, desde el cual se comienza a medir la distancia entre las diferentes ciudades del país.

En su entorno no solo convergen emblemáticos edificios, símbolos del origen de la ciudad y testigos de su desarrollo de más de cuatro siglos, sino que también característicos personajes que llenan de vida este espacio.

Entre ellos, los visitantes pueden encontrar a pintores que día a día despliegan su arte; históricos fotógrafos que usan antiguas máquinas de cajón; o humoristas callejeros que atraen la atención de los transeúntes.

La plaza fue trazada por el alarife Pedro de Gamboa. En torno a ella se instalaron el Cabildo (Municipalidad de Santiago), la Casa de los Gobernadores (Correo Central), la Real Audiencia (Museo Histórico Nacional) y la Iglesia Mayor (Catedral Metropolitana).

Desde su establecimiento ha sido el corazón social de Santiago, sin perder nunca su condición de centro de la vida ciudadana e indiscutible ícono patrimonial y turístico de la capital.

Durante este año se  realizaron  trabajos de mejoramiento del lugar, que consideraron cambios de la iluminación, reemplazo de árboles, instalación de Wi-fi, nuevo mobiliario  y la  recuperación del Portal Bulnes. Junto con ello, a través de internet,  podrá acceder a cámaras que cubren el recinto y así no perderse ninguna actividad de este importante punto de encuentro de Santiago.

Historia

A petición de Pedro de Valdivia, quien fundó Santiago el 12 de febrero de 1541, la plaza fue trazada por el alarife Pedro de Gamboa siguiendo el patrón de la política fundacional de ciudades establecido por la corona española para la conquista de América.

En torno a ella, los conquistadores instalaron los símbolos visibles del orden social, como el Cabildo, la Casa de los Gobernadores, la Real Audiencia y la Iglesia Mayor.

Inicialmente se llamó Plaza Mayor, pero a seis meses de la Fundación de Santiago y tras el primer gran ataque indígena,  fue renombrada como Plaza de Armas, debido al carácter de campamento militar que adoptó la ciudad una vez reconstruida.

En el período colonial y hasta mediados del siglo XIX, la plaza era una explanada que contaba solo con una fuente que proveía de agua al centro de la ciudad. El espacio abierto, rodeado por edificios, rápidamente se transformó en el centro de actividades sociales, económicas y políticas de los vecinos, como la fiesta del Apóstol Santiago, patrono de la ciudad; los juegos de cañas y sortijas; las corridas de toros; y las procesiones de Corpus Christi y Semana Santa.

A comienzos del siglo XVII comenzaron a instalarse los triánguez o tendeles de indios, verdaderos mercados populares, cuyos vendedores ambulantes ya preocupaban al Cabildo.

En el siglo XIX, la Plaza de Armas comenzó a modernizarse. En 1835 se dispuso el empedramiento del lugar y, tres años más tarde, la fuente de bronce fue reemplazada por la estatua “A la libertad de América”.

En 1873, el Intendente Benjamín Vicuña Mackenna ordenó plantar olmos, acacias y gomeros que, junto a las luminarias de gas carbónico, convirtieron el lugar en un agradable paseo.

Dos décadas más tarde, el paisajista Guillermo Renner trazó un moderno jardín que se conservó hasta la remodelación de la plaza en 1999, que coincidió con la construcción de una nueva estación del Metro, la estación Plaza de Armas.

El proyecto del arquitecto Rodrigo Pérez de Arce rescató el carácter ceremonial de la plaza de la época colonial y dejó dos explanadas aptas para ceremonias en el costado norte y poniente.

Desde entonces, este nuevo diseño de plaza dura ha  permitido montar exitosos espectáculos masivos de primer nivel, entre ellos, el recital del grupo La Ley en 2001, la función de Los Tres Tenores al año siguiente, o el espectacular recital brindado por la soprano Verónica Villarroel y el tenor Plácido Domingo en 2007.

Atractivos

En su ornamentación, la Plaza de Armas de Santiago exhibe la Estatua Ecuestre, que representa a Pedro de Valdivia con el acta de la Fundación de Santiago en su mano, y la estatua del Cardenal José María Caro, a un costado del frontis de la Catedral de Santiago.

También está el monumento al Pueblo Indígena, obra de Enrique Villalobos, quien ganó el concurso convocado por la Municipalidad de Santiago en 1991 para conmemorar los 500 años del Descubrimiento de América.

Otra escultura que destaca es la estatua “A la libertad de América”, obra del artista italiano Francisco Orsolino. En ella, la diosa Minerva da su oblación a una india que rompe las cadenas de la esclavitud, símbolo de la Independencia.

 

 

Plaza de Armas, Santiago.