Reseña
Es un hermoso espacio, que permite tomar contacto con el enorme legado artístico, social y cultural que dejó Violeta
Parra a Chile y el mundo.
En su recorrido, los visitantes pueden tomar contacto con la figura de esta destacada artista nacional, y a través de
una experiencia visual y sonora, descubrir cómo Violeta Parra rescató el folclore y las tradiciones del mundo obrero y campesino. A través de una muestra que combina su trabajo visual y musical, el museo invita a apreciar el estilo
propio, independiente y contrario a los estándares de la época en que la artista realizó sus creaciones.
En dos salones principales se exhiben obras de arpillera, pinturas y papel maché, las que se complementan en los
espacios audiovisuales del lugar. El Museo también cuenta con una Sala Educativa, destinada a la realización de
talleres y equipada con dispositivos interactivos, que permiten comprender de la mejor manera el contexto en que
Violeta se desempeñó. También alberga un auditorio con capacidad para 100 personas y una cafetería, ideal para
hacer pausa tras terminar el recorrido.
Historia:
El Museo Violeta Parra es la concreción de un anhelo que por años tuvo la familia Parra, particularmente los hijos de la artista, Ángel e Isabel, quienes a través de la Fundación Violeta Parra y tras un largo trabajo, lograron recopilar las obras que hoy se exhiben en el espacio, muchas de las cuales estaban diseminadas por distintos puntos del orbe
debido a la naturaleza generosa de la artista, que las regalaba a sus amigos y conocidos.
Las obras fueron entregadas en comodato a la Fundación Museo Violeta Parra, creada en 2014 especialmente para
conservar, restaurar, difundir y poner en valor la obra de esta gran artista chilena. El edificio es una obra pública
financiada por el Estado de su Chile, que fue inaugurado el 4 de octubre de 2015 a 98 años del nacimiento de la
artista- en una ceremonia encabezada por la Presidenta Michelle Bachelet.
Muestra:
El Museo Violeta Parra cuenta con una colección compuesta por óleos, arpilleras y papel maché, de las cuales 23
están en la exposición permanente junto a objetos personales, como su guitarrón, arpa y máquina de coser; además
de documentos que dan cuenta del proceso creativo que la llevó ejecutar sus creaciones. Parte de estas obras fueron
expuestas en el Museo de Artes Decorativas del Palacio del Louvre, Paris, en 1964.